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| Hay momentos en que podemos vivir para contarlo. Vivir de afectos. Soñar con palabras y caricias. Y hay otros momentos en que las palabras se convierten en puñales afilados. Narramos con palabras, con letras….. pero también con imágenes. Hoy leía un dialogo de una de mis películas preferidas “Johnny Guitar”, una pequeña joya sobre el amor (o el desamor). Y me apetecía compartirlo: VIENNA: Hace cinco años me apasione por un hombre. No era bueno, ni malo, pero……yo lo amaba. Quise casarme con el, ayudarlo a construir un futuro. JOHNNY: Merecían haber sido felices….. VIENNA: Pero no lo fueron. Se separaron. El no se veía “amarrado” a un hogar. JOHNNY: Felizmente ella fue lista y se libro de él. VIENNA: Claro que lo fue. Aprendió, de ahí en adelante, a no apasionarse por nadie. JOHNNY: Fue hace tanto tiempo….Con certeza que, entretanto, en su vida hubo otros hombres. VIENNA: Los suficientes. JOHNNY: ¿Y que pasaría si ese hombre volviese? VIENNA: Cuando un fuego se apaga, lo único que queda son cenizas. JOHNNY: ¿Cuántos hombres has olvidado ya? VIENNA: Tantos como mujeres tú puedes recordar. JOHNNY: ¡No me dejes! VIENNA: Todavía estoy aquí. JOHNNY: Dime cualquier cosa bonita. VIENNA: ¿Qué quieres que te diga? JOHNNY: Miénteme. Dime que me esperaste todos estos años. VIENNA: Te espere todos estos años. JOHNNY: Dime que morirías si yo no hubiese vuelto. VIENNA: Hubiera muerto si no hubieses vuelto. JOHNNY: Dime que me amas como siempre te ame. VIENNA: Te amo como siempre te ame. |


Este fin de semana pasado, se celebró el festival “Más que palabras” en Alcalá de Henares. Allí estuvimos viendo lo bien que se lo montan los Légolas decorando los espacios, aleccionando a los niños y padres en civismo y dando calor humano a los pobres narradores –que se encuentran “desconsolados” fuera de sus casas-
Constatamos la facilidad de los niñ@s para poner en vergüenza a sus madres. Como la que dijo que la suya tenía las tetas muy gordas, provocando la inmediata y fructuosa investigación del público, no por el tamaño, sino por los colores que le hervían las mejillas y la arrancaban del cómodo anonimato.
Impresionante el cambio físico de Charo Pita. Ni la hubierais reconocido.

"AVISOS" leidos en diversas iglesias y parroquias: